Más allá del Decreto 883 (Parte I); por Wilfrido Rivera

El Gobierno anunció medidas económicas oportunas para enfrentar la crítica situación económica

El lunes 30 de septiembre del año en curso el Gobierno anunció las medidas económicas que considera oportunas para poder enfrentar la crítica situación económica que venimos atravesando, el riesgo país crece de manera rápida, al parecer del régimen algo se debía o se tiene que hacer.

Varias fueron las temáticas abordadas en la cadena nacional protagonizada por el Presidente Lenin Moreno, quizá la que mayor impacto causó fue precisamente aquella que hacía referencia a la liberación del precio de los combustibles; en ese preciso momento empezaron a extenderse las invitaciones a parar el país, siendo los diferentes gremios de los transportistas los primeros.

Es así que el país prácticamente se paralizó, las carreteras lucían vacías debido a que el transporte público no salió a trabajar, largas filas de vehículos se agolpaban en las principales vías del país, los ciudadanos caminando, en bicicleta o improvisando otras formas de movilizarse para ir al trabajo inundaban el Ecuador, así transcurrieron los primeros días de octubre, luego de una serie de negociaciones los transportistas decidieron suspender la medida el viernes 4 de octubre.

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Parecía que la calma retornaba al Ecuador, la población entendía que la semana siguiente todo iba a normalizarse; pero había un sector de la sociedad que no tenía intenciones de desmovilizarse, la Confederación de Nacionalidades del Ecuador (Conaie) quien trasladó a sus bases al tradicional Parque El Arbolito de Quito, a donde miles de indígenas llegaron la segunda semana de octubre.

El caos empezaba a apoderarse del país, el descontento popular era bastante notorio y ello hacía que las vías del país, especialmente las de la Sierra sean bloqueadas prácticamente en su totalidad, que ni siquiera la gente pueda movilizarse desde Azogues hasta Cuenca.

Nadie imaginaba lo que se venía, nadie, absolutamente nadie preveía todo lo que para ciudades como Quito, Cuenca, Guayaquil iban a tener que enfrentar en las jornadas de movilizaciones que se avecinaban, lo que se venía era realmente fuerte.

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