¿Realmente somos una familia tradicional?; Por Gabriela Jiménez

Toda especie, tiene un fin que es lo que se denomina sobrevivencia que conlleva a la reproducción

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La Familia Natural desde el componente social se la inscribe como un hecho social normal, que se le atribuye criterios de perfeccionamiento hasta el punto de catalogarlo como un hecho irreversible, estable e inmutable aunque la historia nos diga lo contrario. Esto permite cuestionar si en el actuar, el ser humano siendo una especie animal debe sostener este grado hasta el fin de los tiempos, mantenerlo y continuarlo, sin ningún cambio significativo. Sabiendo incluso que el ser humano es otra especie con una diferencia enorme, el raciocinio. Este raciocinio significa indudablemente una diferenciación de especie, pero aun así no se llega a las fronteras una mínima comparación con los otros seres vivos de la naturaleza animal.

Toda especie, tiene un fin que es lo que se denomina sobrevivencia que conlleva a la reproducción. El concepto y practica de familia solo existe en los seres humanos, el resto de especies según sea el caso, se comportan como manadas, bandas, etc. Pero el concepto de familia se lo asemeja a la agrupación animal del resto de las especies. Es inadmisible en la época en la que nos encontremos, teniendo una capacidad adicional a diferencia de las otras especies y que a pesar de aquello se nos siga catalogando de dicha manera. Si bien se cree que la familia es la única forma de agrupación humana que conlleva a la reproducción; la evidencia es otra, pues desde la época de las cavernas, pasando por la época medieval la agrupación entre seres humanos en forma de parientes es extensa desde el clan, tribu, el patriarca que incluso lo menciona la biblia. Nadie está omitiendo la reproducción por ningún lado. Si no la existencia de otra clase de personas, otra clase de pensamiento que deviene del mismo eje que se lo cree inmutable que es la familia tradicional siendo fruto y creación del siglo XVIII, pues sí, si nos seguimos adentrando a la historia, la sagrada familia se la promulga como una política de Estado. Y más no como un acto religioso, se hace la semejanza con María, José y Jesús como el IDEAL de familia. A pesar de que José y María  sus hermanos eran de diferentes padres, a pesar de que ambos padres venía de una “familia” no tradicional.

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Las familias pueden ser de la forma en que las personas deseen, eso se llama libertad. Un principio fundamental que cualquier especie animal y ser humano, necesita. Si nos vamos a lo natural en las manadas de leones, la figura del león macho es una, con varias hembras. Además que muchos machos se unen con el macho de manadas cercanas y tienen sexo homosexual. Pero eso no evita la reproducción sexual dentro de su propia manada. En las hienas, existe algo parecido con la diferencia que las hembras muchas veces matan a los machos e igual que los leones tienen sexo homosexual con las otras hienas hembras. En ningún sentido se ha suprimido la reproducción. Es más la mayoría de especies en el mundo se extinguen por la irresponsabilidad del ser humano, mas no porque la especie como tal ha omitido la reproducción por tener una pareja homosexual, en la actualidad si lo trasladamos a la especie humana existen métodos como la fecundación in-vitro.

Esa irresponsabilidad e indiferencia que se muestra este ser humano con un supuesto sentido común, es el mismo que se porta indiferente ante todos los casos de violación sexual, maltrato infantil, violencia intrafamiliar que existe a su alrededor o incluso en sus propios hogares en sus “familias tradicionales”. No hay que excluir que en las otras familias también hay casos de violencia. Pero si hay que diferenciar que lo degenerado, lo violento y lo homicida de los casos no depende de qué clase de familia sea. Es más, todo el esfuerzo que se desgasta en limitar libertades a otros humanos se debería direccionar a las atrocidades actuales como el calentamiento global, la indiferencia hacia los niños, niñas y adolescentes de este país que cada día son más vulnerables, a los ancianos, a las mujeres maltratados, a personas con discapacidades, a presos sin ninguna capacidad de rehabilitación social. Y es ahí cuando uno se pregunta dónde está la supuesta evolución del ser humano, y donde está la empatía hacia otros seres vivos.

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