Nicaragua y Venezuela: ¿realidad o coincidencia?; Por Luis Alberto Salazar

Es más un hecho que una opinión que Nicaragua vive en Dictadura

¡Síguenos!

Es más un hecho que una opinión que Nicaragua vive en Dictadura. No en vano, se presenta el mismo modo de operar a las masas que usa Nicolás Maduro en Venezuela. Tomemos como ejemplo el año 2018, los ciudadanos nicaragüenses realizaron una serie de protestas en contra de las reformas hechas al sistema de seguro social. Nosotros, internautas, fuimos testigos de la respuesta del aparato represor de Ortega, el cual dejó un saldo de entre 325 a 594 muertos, siendo reconocidos por Ortega solo 199.

Ahora, a un año de esa masacre contra los nicaragüenses, vemos cómo la Asamblea Nacional en Nicaragua, aprueba un intento de Ley de Amnistía. De eso, se puede sacar una lectura muy sencilla. Toda dictadura, para bajar la presión que puedan ejercer sobre sí sus aliados o contrincantes, se le hace necesario disminuir los costos políticos de su quehacer, otorgando concesiones, libertades, entre otras cosas que deberían suceder en países democráticos. Producto de esto, se ha visto la liberación de varios actores y articuladores de la protesta legítima de 2018, entre ellos, Miguel Mora, director de 100% Noticias.

Lea también: Venezuela, la Siria de América Latina; Por Adolfo Cortezao

Pero pendientes con los lobos disfrazados de ovejas, pues tomemos en cuenta que los crímenes no fueron cometidos por la ciudadanía de Nicaragua, sino por sus cuerpos de seguridad a la orden de Ortega. ¿Qué nos quiere decir esto? Que la ley de amnistía es para hacer un lavado de imagen, ante la opinión pública, de quienes reprimieron dichas manifestaciones, asesinando ciudadanos en el camino, no para los ciudadanos presos, pues ellos no cometieron crimen alguno. Y utilizan el mismo nombre, intentando darle la misma dirección, que la ley de amnistía propuesta en 2016 por la Asamblea Nacional en Venezuela; porque no hay mejor manera de disminuir un costo político que copiando a quienes luchan legítimamente contra sistemas políticos criminales. Además, tomemos en cuenta que Nicolás Maduro, empezó a enviar menos financiamiento a Nicaragua en 2018 (cerca del 80% según información de la banca Nicaragüense), esto nos dice que ya el costo político subió tanto que, ni siquiera, un totalitarismo puede permitirse seguir financiando, sin tener consecuencias, a Nicaragua.

En consecuencia, estas liberaciones sistemáticas de presos políticos, al igual que sucedió en Venezuela, son una medida para aumentar la tolerancia sobre la dictadura de Ortega. Lo cual, hace ver que, efectivamente, la protesta ciudadana cumplió su cometido: exponer la criminalidad de un régimen, y empezar a obstaculizar el camino para su quehacer. En conclusión, aplaudo que todos esos presos políticos (que no debieron estarlo) puedan regresar a sus casas, pero hay que tener en cuenta que todo esto tiene una direccionalidad: Lavar la cara de un régimen. Ahora es cuando los nicaragüenses más deben seguir denunciando y señalando las malas y corruptas prácticas del régimen, para que nadie pueda ser engañado sobre la realidad de un país hermano que busca luchar contra la opresión.

¡Síguenos!

Luis Alberto Salazar
Tw e Ig: @SalazarLuisVp

Mantente siempre informado ¡Únete a nuestro canal de Telegram!
Ver más

Relacionado

Botón volver arriba
Cerrar